Chris Haughton: «Para que la historia enganche, a tu personaje ha de pasarle algo terrible»

Post del 13/05/2014 por Jesús Ortiz
Lecturas 2301 - Comentarios 0
Agrega y comparte

(Entrevista de Javier Fernández Rubio publicada en El Mundo - Cantabria el domingo 4 de agosto de 2013)

El día en que a Chris Haughton se le cerró la puerta de The Guardian se le abrió otra que no esperaba: ser uno de los mejores ilustradores infantiles del mundo, tanto por el prestigio de los reconocimientos profesionales que viene obteniendo como por el éxito de ventas. La editorial cántabra milrazones ha publicado dos de sus libros, que ya se han convertido en dos éxitos: Un poco perdido, un cuento infantil que ha resultado ser un bombazo en todo el mundo y se ha traducido, de momento, a 16 idiomas; y ¡Oh no, Lucas!, que está en ello. Chris Haughton ha pasado por Santander para encontrarse con su público: los niños (y no tan niños).

PREGUNTA.– ¿Cómo se produjo su paso como ilustrador de The Guardian al álbum infantil?

RESPUESTA.– Trabajaba como ilustrador freelance para bastantes agencias y publicaciones, no sólo para The Guardian, aunque este periódico publicaba mucho de mi trabajo regular. Siempre quise hacer un libro ilustrado e intentar escribir algo propio. Fue difícil encontrar tiempo libre para trabajar en mi propia historia, pero en 2008 conseguí acabar una propuesta que envíe a muchas editoriales. Una de ellas, la coreana Borim Press, se decidió a publicarla.

P.– Dado que lectores de periódico y público infantil son de gustos diferentes, ¿con cuál de los dos se encuentra usted más a gusto?

R.– The Guardian era muy abierto, la verdad es que me dejaba hacer cualquier cosa que quisiera. Las ilustraciones que funcionaban mejor, en mi opinión, contaban una historia con claridad y fuerza, pero también podía apañármelas para hacer imágenes vagas, bonitas, que parecían gran cosa sin tener mucho significado cuando me metían prisa y no podía pensar en algo lo bastante inteligente. Con los niños no existe esta posibilidad, el contenido lo es todo. Los niños quieren una historia que enganche, cuanto más te atrape mejor, y las ilustraciones deben decir esa historia del modo más claro y simple posible. Cuando las ilustraciones son claras y simples no se puede esconder nada detrás, así que este modo de operar es más difícil. Me gustaría creer que puedo eludir la moda y el gusto imperantes, pero no estoy seguro de triunfar en eso. Más allá del gusto y de la moda no creo que haya mucha diferencia entre los adultos y los niños cuando miramos imágenes. Nos centramos en los personajes, en los ojos y en las expresiones, porque estamos buscando intenciones.

P.– ¿Cómo aborda un álbum ilustrado? ¿Planifica al detalle? ¿Da más peso a la imagen que al texto?

R.– Empiezo por las imágenes. Normalmente dos imágenes que inviten a pasar la página: una imagen de antes y una imagen de después. Por ejemplo, en el caso de ¡Oh no, Lucas!, era el humor de Lucas al encontrarse frente a un dilema, tiene dos opciones en una página y por supuesto elige la mala en la página siguiente. Esto se convirtió en el punto a partir del cual hice la historia. Trabajo con las palabras y las imágenes al mismo tiempo, ambas cosas influyéndose entre sí. Quiero creer que todas mis historias podrían funcionar sin ninguna palabra. Las imágenes solas no bastan, por supuesto, pero el texto está presente sólo para añadir sonido y tono.

P.– ¿Se inspira en el pasado? Hay una larga tradición de cuentos sobre la base de animales…

R.– Pues la verdad es que no mucho conscientemente, pero estoy seguro de que sí me influye mucho subconscientemente. Estamos tan acostumbrados a ver animales antropomórficos en la cultura popular, desde las historias de hadas hasta las de Disney, que creo que es muy difícil evitarlo. Me parece que la razón principal de que use animales antropomórficos en vez de personajes humanos es que las formas animales pueden exagerarse gráficamente en mayor grado que las humanas. Las formas de su cuerpo pueden estirarse para hacerlas más expresivas, mucho más de lo que podría hacerse con formas humanas. Si a los personajes humanos se les exagera demasiado dejamos de reconocerlos como humanos, lo que les da un alarmante aspecto alienígena que resulta turbador.

P.– Sus historias aparentan sencillez sin serlo, cuentan una historia sin contarla entera. ¿Esta complicidad con el lector es importante?

R.– No sé por qué mis historias tienen un final abierto, pero todas ellas lo tienen. Incluso la nueva lo tiene. Creo que hay algo que no me satisface en un final limpio como los de Hollywood porque no refleja la realidad. Siempre me molestó que en los cuentos de hadas todo el mundo acabara con «y fueron felices para siempre» ¡porque la felicidad no funciona así! Los problemas que aparecen al principio de una historia vuelven a aparecer de otro modo al final, que es lo que pasa siempre con todos los problemas que creemos haber resuelto.

P.– La crueldad y la tragedia no son ajenas a sus historias. ¿Cree que los niños las asumen como algo inherente a la vida misma?

R.– Creo que los niños y los adultos somos absolutamente iguales en eso, es importante para el motor de la historia que haya alguna clase de tragedia o crueldad. Para que una historia te enganche necesitas que a tu personaje le pase algo terrible. Cuanto peor y más desgraciado sea, mejor. He intentado toda clase de historias y las que parecen tener más éxito contenían siempre este elemento. Sin él las cosas no parecen funcionar.

P.– ¿Qué es más importante para C.H. como ilustrador, ser leído o ser premiado?

R.– Si creo en un libro prefiero ser muy leído a muy premiado. Me encanta la idea de que los niños puedan estar creciendo con imágenes o historias de mi libro en su cabeza. Recuerdo muy vívidamente las imágenes de los libros que me leían cuando era pequeño, incluso hoy. Mi editora coreana me señaló una vez las dos direcciones en que podría desarrollar mi primer libro. Yo estaba deseoso de satisfacer a mi diseñador gráfico interior con alguna clase de libro de diseño inteligente y aspecto hermoso, pero ella señalaba que tendría muy poco atractivo excepto para los diseñadores gráficos, e insistía con tenacidad en que era necesario que me dirigiera más hacia los niños. En los libros para niños las historias y los personajes tienen que engancharte. Muchos de los libros que resultan premiados están más cercanos a conceptos inteligentes que dejan a los niños un poco fríos; me gustaría creer que es posible hacer las dos cosas al tiempo, pero ¡eso es más fácil de decir que de hacer!

P.– ¿Le atraen otros géneros y públicos? ¿Cuáles?

R.– Me encantaría probar a explicar no ficción de un modo interesante y atractivo, que la haga más fácil de comprender. Hacía muchas imágenes de tipo infográfico para The Guardian y otras publicaciones, y creo que sería muy interesante intentar ilustrar conceptos difíciles con diagramas claros y gráficos que fueran entretenidos. Me encantaba mirar los diagramas y los mapas de niño y creo que podía absorber información mucho más fácilmente de modo visual.

P.– ¿Qué consejos daría a alguien que desee dedicarse profesionalmente a la ilustración?

R.– Hazte voluntario de organizaciones sin ánimo de lucro y aporta ilustraciones aunque no te paguen. Te abrirá los ojos, aprenderás mucho sobre cómo se puede emplear la ilustración. Trabaja en muchos proyectos distintos, mantén una mente abierta y escucha con atención a todo buen director de arte con el que trabajes. Todo el mundo viene de una perspectiva distinta y puede añadir algo nuevo a tu obra. Intenta acabar cada trabajo de modo que satisfaga las necesidades de tu director de arte, y que satisfaga al tiempo tu gusto personal. Si intentas hacer eso aprenderás muchísimo; si tratas el trabajo como un modo de satisfacer al cliente, entonces no creo que aprendas mucho.

P.– ¿Es posible vivir del cuento?

R.– Mientras haya quien quiera escucharlo…

 

 

Fotos de Chris a su paso por Santander en julio de 2013, después de su presencia en Ilustratour, cuando se le hizo la entrevista.

 

 

  • Autor  
    Email    


Tags
crónicas de bar dalai lama niño the forest people superación libros para niños la tecnología del orgasmo coetzee congo belga álbum ilustrado infantil historia de una granja africana e. e. king astrana marín skywalker calendario proteccionismo paternal donald maclean ilustración feminist fiction georges perec argumento daniel gil víctor infantes literatura infantil valor deseo chris haughton vibradores javier fernández rubio el tercer ojo pigmeos bambuti la chica recién desflorada calendario laico lector ebook historia de la tecnología josé maría lafuente casyc luis alberto salcines xavier bas rafael gutiérrez colomer mark twain pedro melenas uma thurman doris lessing pigmeos colin turnbull industria editorial los mil rostros del libro ray bradbury la reina de áfrica asturias piratería peter brook julio camba subvención edgar borges havelock ellis literatura y realidad música pigmeos oviedo carmen palomo libro digital patrick putnam xesús vázquez mel juffe bestseller libros de etiqueta henry rider haggard sinde edward gorey la guía de dirk quigby al más allá edgar poe discapacidad diferencias funcionales calendario revolucionario cambio de paradigma ficción feminista álvaro sobrino tuesday lobsang rampa prejuicios amazon jon klassen miedo diseño editorial budismo gelugpa miguel ángel pérez arteaga dalái lama struwwelpeter héroe de las mil caras calendario de la revolución francesa íñigo garcía ureta nono granero traducción #discapacidad alicia en el país de las maravillas schiffrin publidisa sri aurobindo la gente de la selva stonewall inn lagarto bosu transición antropología cuentos infantiles isaac cuende alex pentland olive schreiner descargas editoriales thubten norbu bibliotecas pena de muerte editores anatomía de la edición xavier bas disseny libros ilustrados para adultos go the f**k to sleep heaven schmeaven portadas margaret mead bedtime stories juan antonio gonzález fuentes guy burgess pero ¿hubo alguna vez once mil vírgenes? fernando millán mitologia anandamayi ma miedos rachel maines huckleberry finn bill clinton nadine gordimer eleanor marx pablo pardo libro más vendido librería jorge luis borges enrique meneses álbum ilustrado dovlatov adobe digital editions

En este sitio web utilizamos cookies propias y de terceros. Al continuar con la navegación aceptas nuestra política de cookies. Cerrar